miércoles, 14 de mayo de 2008
lunes, 3 de marzo de 2008
Revista Literaria Laberinto (vol.4 año 2)
Después de 6 años
Un Esperado Regreso
Editorial
por: Samuel Sarmiento E.
El movimiento enraiza formalmente, por su constitución como club selecto, secreto y no convencional, con el Colegio de Patafísica (al que pasó luego a pertenecer) o el Club de los Savanturiers (fundado por el propio Queneau y Boris Vian), y renuncian desde el principio a afiliarse o erigirse como vanguardia alguna; no obstante, el método de búsqueda de nuevas estructuras formales continúa la senda que recorrió el surrealismo (movimiento en el que Queneau había iniciado su andadura artística y del que se alejó por desavenencias con André Breton) y el dadaísmo.
Pero si el surrealismo abandona la razón y acude al inconsciente en la búsqueda de un proceso de creación sin restricciones, el paradigma oulipiano traza la ruta en sentido contrario, aplicándose consciente y razonadamente restricciones que le permitan nuevas formas de creación, lo que le alejará de Dadá y su culto al azar. El resumen en su divisa fundacional: “Llamamos literatura potencial a la búsqueda de formas y de estructuras nuevas que podrán ser utilizadas por los escritores como mejor les parezca”.
El proceso unirá dos disciplinas, intuitiva y académicamente distintas, pero adoradas por igual por los seguidores del oulipo: las matemáticas y la literatura. Así, conceptos como restricción (semántica, fonética, (combinatoria, algoritmo, fractal)…, se importarán de las matemáticas para aplicarse sobre el material propio de la literatura: las palabras. Y en este proceso irán encontrando las posibilidades de la lengua, las potencialidades de la literatura.
El Oulipo no establece una normativa artística, sólo ofrece un procedimiento de creación. Lo empleó Queneau antes de la fundación del taller ("Ejercicios de estilo" de 1947, en que se presentan hasta 99 formas distintas de contar un mismo y trivial episodio ocurrido en un autobús) como después (Cent mille miliards de poèmes, "Cien mil billones de poemas"), consistente en diez sonetos, en los que en todos se mantiene la misma rima, así que cada verso puede ser substituido por el verso correspondiente de otro soneto. Por ejemplo: el verso 1 del soneto 1 puede ser substituido por el verso 1 de cualquiera de los sonetos 2 al 10. El número total de sonetos que existen potencialmente es de 10 elevado a la 14 = "Cent mille miliards" = 100.000.000.000.000: se tardarían, sin detenerse a comer ni a dormir, varios millones de años en leerlos); pero otros autores también se fijaron reglas como incentivo para la creación, tanto antes (plagio por anticipación) como fue Jean Pierre Brisset y su poema de restricción fonética recogido en la Antología del humor negro de André Breton (juegos de palabras: “Les dents, la bouche / Les dents la bouchent / L'aidant la bouche / L'aide en la bouche / Laides en la bouche / Laid en la bouche / Lait dans la bouche / Les dents-là bouche”) como después (Georges Perec y La Disparition de 1969 en la que una vocal desaparece para volver en
Les revenentes, o la hipertextual La vida: instrucciones de uso de 1978).

Un Esperado Regreso
Editorial
por: Samuel Sarmiento E.
Han pasado varios años desde que nuestras voces no se escuchaban. Tal vez en papel no lo volvamos a hacer. Sin embargo aquí estamos cómo el ave fenix renaciendo de nuestras propias cenizas.
En éste primer número conoceremos un poco más de los últimos movimientos vanguardista del siglo veinte. Una mirada de la poesía joven actual y algo de los libros que andan circulando por ahí.
Esperamos continuar en esta lucha por conservar los espacios culturales.
En éste primer número conoceremos un poco más de los últimos movimientos vanguardista del siglo veinte. Una mirada de la poesía joven actual y algo de los libros que andan circulando por ahí.
Esperamos continuar en esta lucha por conservar los espacios culturales.
Movimiento Vanguardista Francés
El Oulipo
El Oulipo
La Escritura y el Juego
Pero si el surrealismo abandona la razón y acude al inconsciente en la búsqueda de un proceso de creación sin restricciones, el paradigma oulipiano traza la ruta en sentido contrario, aplicándose consciente y razonadamente restricciones que le permitan nuevas formas de creación, lo que le alejará de Dadá y su culto al azar. El resumen en su divisa fundacional: “Llamamos literatura potencial a la búsqueda de formas y de estructuras nuevas que podrán ser utilizadas por los escritores como mejor les parezca”.
El proceso unirá dos disciplinas, intuitiva y académicamente distintas, pero adoradas por igual por los seguidores del oulipo: las matemáticas y la literatura. Así, conceptos como restricción (semántica, fonética, (combinatoria, algoritmo, fractal)…, se importarán de las matemáticas para aplicarse sobre el material propio de la literatura: las palabras. Y en este proceso irán encontrando las posibilidades de la lengua, las potencialidades de la literatura.
El Oulipo no establece una normativa artística, sólo ofrece un procedimiento de creación. Lo empleó Queneau antes de la fundación del taller ("Ejercicios de estilo" de 1947, en que se presentan hasta 99 formas distintas de contar un mismo y trivial episodio ocurrido en un autobús) como después (Cent mille miliards de poèmes, "Cien mil billones de poemas"), consistente en diez sonetos, en los que en todos se mantiene la misma rima, así que cada verso puede ser substituido por el verso correspondiente de otro soneto. Por ejemplo: el verso 1 del soneto 1 puede ser substituido por el verso 1 de cualquiera de los sonetos 2 al 10. El número total de sonetos que existen potencialmente es de 10 elevado a la 14 = "Cent mille miliards" = 100.000.000.000.000: se tardarían, sin detenerse a comer ni a dormir, varios millones de años en leerlos); pero otros autores también se fijaron reglas como incentivo para la creación, tanto antes (plagio por anticipación) como fue Jean Pierre Brisset y su poema de restricción fonética recogido en la Antología del humor negro de André Breton (juegos de palabras: “Les dents, la bouche / Les dents la bouchent / L'aidant la bouche / L'aide en la bouche / Laides en la bouche / Laid en la bouche / Lait dans la bouche / Les dents-là bouche”) como después (Georges Perec y La Disparition de 1969 en la que una vocal desaparece para volver en
Entre muchos, miembros del Oulipo fueron Noël Arnaud, Marcel Bénabou, Italo Calvino, Marcel Duchamp, Luc Étienne, Georges Perec, Jacques Roubaud o Albert-Marie Schmidt.
Además, Noël Arnaud, Valérie Beaudouin, Marcel Bénabou, Jacques Bens, Claude Berge, André Blavier, Paul Braffort, Italo Calvino, François Caradec, Bernard Cerquiglini, Ross Chambers, Stanley Chapman, Marcel Duchamp, Jacques Duchateau, Luc Étienne, Frédéric Forte, Paul Fournel, Anne F. Garréta, Michelle Grangaud, Jacques Jouet, Latis, François Le Lionnais, Hervé Le Tellier, Jean Lescure, Harry Mathews, Michèle Métail, Ian Monk, Oskar Pastior, Georges Perec, Raymond Queneau, Jean Queval, Pierre Rosenstiehl, Jacques Roubaud, Olivier Salon, Albert-Marie Schmidt.
Además, Noël Arnaud, Valérie Beaudouin, Marcel Bénabou, Jacques Bens, Claude Berge, André Blavier, Paul Braffort, Italo Calvino, François Caradec, Bernard Cerquiglini, Ross Chambers, Stanley Chapman, Marcel Duchamp, Jacques Duchateau, Luc Étienne, Frédéric Forte, Paul Fournel, Anne F. Garréta, Michelle Grangaud, Jacques Jouet, Latis, François Le Lionnais, Hervé Le Tellier, Jean Lescure, Harry Mathews, Michèle Métail, Ian Monk, Oskar Pastior, Georges Perec, Raymond Queneau, Jean Queval, Pierre Rosenstiehl, Jacques Roubaud, Olivier Salon, Albert-Marie Schmidt.
Fuente: Wikipedia
A 10 Km / Hr.
Por Silviana Riqueros
Andar en bicicleta, es como si montada sobre el lomo de un dragón, volara por sobre las nubes y me deslizara por un túnel largo, negro, como el túnel que cruzamos cuando vamos de paseo. Mi mamá apaga su cigarrillo, cierra las ventanas para que su niña, que soy yo, no respire ese aire sucio, carburado, denso de motores y sucias bocanadas.
La bicicleta me gusta, siento un extraño cosquilleo entre medio de las piernas, una picazón que se agudiza mientras más pedaleo. El viento se rompe en mi cara, la forma perfecta se acomoda en la subida o en la bajada. Mi abuela, el domingo me regaló un pollito. ¿Por qué los pollitos no nadan? se hundía lentamente en el agua. Cuando le quise enseñar a nadar, le amarré dos cordelitos en las piernas, los movía para que él siguiera el ritmo, así como pedaleando, pero todo fue inútil; el pollo tonto no aprendió nunca y se ahogó. Se veía tan rara su carita mojada, era como un ovillo de lana amarilla que hacía ondas y olitas, burbujas que despedían el aire por última vez. No pude hacerle un funeral al pollito, así que lo envolví en un papel y lo tiré a la basura. ahí estaba mi bicicleta esperandome.
Al dar vueltas, vueltas, siempre paso por la casa del tío Benjamin. Me gusta el tío Benjamin por que me regala chocolates, me invita a jugar con Norita. Cuando estoy enferma me viene a ver, sabe todo lo que me pasa, si tengo fiebre, si me duele la garganta. Yo lo miro desde mi cama mientras saca su enorme lápiz rojo y anota los venenos que me sanarán. La otra vez me paso algo muy raro, fui al baño como siempre pero cuando me baje los calzones había una mancha roja. Pensé que Dios me había castigado por no saberle enseñarle al pollito. Recé tres Padrenuestro y un Ave Maria, para terminar arrodillada frente a la grutita que mi mamá tiene en el patio de atrás, pero nada, la mancha no se borró, la sangre siguió saliendo como un hilo d agua tibia. El tío Benjamin me explicó después, que todas las niñitas a una edad se transforman en mujeres y menstrúan, ¿menstrúan?, que palabra rara ésa por un poco de sangre.
Mi mamá se alborotó entera, me compró unos pañitos especiales que venían hasta perfumados.
Yo no sé por qué los grandes se complican tanto. El tío Benjamin le dijo a mi mamá que no se preocupara, que a los doce años es normal que las niñas se enfermen, ¿enfermen?, de qué, si yo lo únicoque quería era salir con mi bicicleta, pedalear y pedalear. Claro, ya no sería igual con ese bulto entre medio que me separaba de mi asiento favorito.
Cristobal es un tonto, no quería entrar a la iglesia conmigo; "no estoy bautizado", dijo. de un empujón llegó al lado de la fila. Lo tomé de la mano y juntos recibimos la hostia. Me encanta morder la hostia, es más dulce, no se pega en el paladar, además, así, no tengo que rezar tanto en silencio. Su mamá llegó a acusarme, muy enojada le dijo a mi mamá que yo era una mala junta, que lo había hecho comulgar cuando el niño no se qué sacramento no tenía. Si viera esa señora los dibujos que hace Cristóbal en el colegio; a veces habla de que las mamás y los papás se tocan abajito en la noche.
En las tardes cuando estoy aburrida, cuando llueve y no puedo salir en mi bicicleta leo el cuento que más me gusta. La caperucita es muy divertida. Anoche soñé que el lobo me comía, salía de su panza luego como una guagüita. uno debiera nacer así, grande, vestida, no tener que aprender a pedalear sino que brincar y montarse en la bicicleta, perderse en la velocidad, que los pedales vayan más rápidos que los pies.
El otro día salí a pasear con mi tío Benjamín. Estaba raro, como nervioso. Yo le pregunté qué le pasaba y me dijo que le dolía algo. Puso mi mano sobre algo duro, largo muy raro. el se quejaba, yo lo quiero tanto a mi tío que le mpecé a hacer cariño, pero cada vez se quejaba más. Bajó el cierre de sus pantalones, lo vi: se parecía a un lápiz rojo. Me miró, con un gesto entendí que me sacara la ropa, quedé desnuda pero no sentí frío. Sus pelitos eran blancos, crespos, estaban enredados. Con su mano se tocó, yo me acordé de mi bicicleta, subía y bajaba tan rápido, no sé cómo no se cansaba, hasta que explotó. Salpicó algo medio amarillo, como el pollito, pero éste no se ahogó, así que Dios no me castigaría. Pasamos a buscar a Noria y fuimos a un parque donde vendían algodones grandes, yo me comí dos, quedé toda sucia, pero estaba tan feliz por que a mi tío Benjamín se le había quitado ese dolor.
martes, 26 de febrero de 2008
Poemas

DIOS
¿De qué somos culpable,
Si no de haber seguido, más o menos servilmente
El ejemplo del creador?
La fatalidad que fue suya la reconocemos
Sin dudar en nosotros,
Por algo hemos salido de las manos
De un dios desdichado y malo
De un dios maldito.
E. Ciorán
Todo era un complot
Una maquinación de culpas
A entera disposición nuestra
Aquel que las cargara
Recibiría la recompensa
De un monte preconcebido al sacrificio
Un eterno afluente de sangre.
Un des manchador
Para un fabricante de barro.
EL INSOMNE
Es cierto que la noche es un esqueleto
Que deambula entre los ojos,
Una sensación de tempestad
Rumiando bajo la almohada.
También es cierto, que las sombras traslucidas
Van agrietando alrededor de su paso,
El velador taciturno que evoca
El inútil desahogo de las palabras nocturnas.
Eyaculaciones
Han devenido en ajenjo,
Que utilizan los seres mortuorios
Para desvestir las paredes
Que aprisionan los rostros.
El que era hermano,
Ha sido arrojado sobre el humo del espanto,
Tal vez mañana, aprenda la plegaria
Del esclavo,
O conozca el látigo de un dios infiel
En alguna mano clausurada, pálida y muda,
Que reclame el polvo con que calmo la sed.
Todo vestigio me envuelve, aún el respiro
Con que desenfunda su alma el peregrino,
El asesino, el impostor.
Esta noche que se prolonga y arremolina
En las tinieblas de su propia fascinación
No es más que el sueño frio e inerte,
De una herida abandonada en el camino.
EL CAFÉ DE LOS INICIADOS
“Si el alma es un invento mágico,
El licor de los tímidos,
La muletilla de la Santa Biblia…
El ramo de ceniza
Después de la batalla,
No vale la pena, digo,
Lucir el cuerpo ni el alma”
Mario Ferrero, (1920-1994)
He aquí,
Perdonando los rastros que sangran
En los vidrios públicos,
O tal vez púdicos,
De éste invierno desvistiéndose
De “un vieja cosecha”
Analizando este silencio que se confiesa,
Se condena,
En la más absurda de las definiciones.
He aquí
Estas notas robadas,
Transgredidas,
Acosadas por el humo de un cigarro
Pretendiendo obnubilar lo indecible,
Aquello vano
Con que trata de rescatar el viejo garzón
Su génesis desgastada
En la sonrisa proclive
De esta mesa que nos dibuja a los dos.
Y el alma que se extiende como mantel,
Ha dejado de creer
En las plazas y sus palomas.
Ya no hay nada que limpiar
El silencio,
Ha rescatado su imagen.
¿De qué somos culpable,
Si no de haber seguido, más o menos servilmente
El ejemplo del creador?
La fatalidad que fue suya la reconocemos
Sin dudar en nosotros,
Por algo hemos salido de las manos
De un dios desdichado y malo
De un dios maldito.
E. Ciorán
Todo era un complot
Una maquinación de culpas
A entera disposición nuestra
Aquel que las cargara
Recibiría la recompensa
De un monte preconcebido al sacrificio
Un eterno afluente de sangre.
Un des manchador
Para un fabricante de barro.
EL INSOMNE
Es cierto que la noche es un esqueleto
Que deambula entre los ojos,
Una sensación de tempestad
Rumiando bajo la almohada.
También es cierto, que las sombras traslucidas
Van agrietando alrededor de su paso,
El velador taciturno que evoca
El inútil desahogo de las palabras nocturnas.
Eyaculaciones
Han devenido en ajenjo,
Que utilizan los seres mortuorios
Para desvestir las paredes
Que aprisionan los rostros.
El que era hermano,
Ha sido arrojado sobre el humo del espanto,
Tal vez mañana, aprenda la plegaria
Del esclavo,
O conozca el látigo de un dios infiel
En alguna mano clausurada, pálida y muda,
Que reclame el polvo con que calmo la sed.
Todo vestigio me envuelve, aún el respiro
Con que desenfunda su alma el peregrino,
El asesino, el impostor.
Esta noche que se prolonga y arremolina
En las tinieblas de su propia fascinación
No es más que el sueño frio e inerte,
De una herida abandonada en el camino.
EL CAFÉ DE LOS INICIADOS
“Si el alma es un invento mágico,
El licor de los tímidos,
La muletilla de la Santa Biblia…
El ramo de ceniza
Después de la batalla,
No vale la pena, digo,
Lucir el cuerpo ni el alma”
Mario Ferrero, (1920-1994)
He aquí,
Perdonando los rastros que sangran
En los vidrios públicos,
O tal vez púdicos,
De éste invierno desvistiéndose
De “un vieja cosecha”
Analizando este silencio que se confiesa,
Se condena,
En la más absurda de las definiciones.
He aquí
Estas notas robadas,
Transgredidas,
Acosadas por el humo de un cigarro
Pretendiendo obnubilar lo indecible,
Aquello vano
Con que trata de rescatar el viejo garzón
Su génesis desgastada
En la sonrisa proclive
De esta mesa que nos dibuja a los dos.
Y el alma que se extiende como mantel,
Ha dejado de creer
En las plazas y sus palomas.
Ya no hay nada que limpiar
El silencio,
Ha rescatado su imagen.
Puerto de Palabras Books and Sarmiento Co.
Puerto de Palabras es una editorial alternativa que nació de la necesidad de ver los sueños hacerse realidad y es que cuando uno anda por la vida con una carpeta bajo el brazo llena de escritos lo único que busca es verlos convertidos en libros.
Esta es la peregrinación natural de todo escritor y muchos quedan en el camino. Por esta razón -con personas que no nos acompañan hoy- pensamos en crear una editorial que abriera sus puertas al amigo forastero, al cansado de letras que vaga en medio del desierto editorial.
Al principio nuestro puerto aguantó las tempestades que nos deparó el destino, sin embargo el paso de los días y los cambios climaticos internos nos llevaron a cerrar nuestras puertas y a tener que soportar los quiebres consecuentes.
Sin embargo, los sueños no mueren con facilidad, otros continuan con ellos cuando el cuerpo que los inició comienza a desgastarse.
Por ésta razón Puerto de Palabras sigue viva capeando nuevas tempestades, dando abrigo a todo aquel que lo búsque.
Esta es la peregrinación natural de todo escritor y muchos quedan en el camino. Por esta razón -con personas que no nos acompañan hoy- pensamos en crear una editorial que abriera sus puertas al amigo forastero, al cansado de letras que vaga en medio del desierto editorial.
Al principio nuestro puerto aguantó las tempestades que nos deparó el destino, sin embargo el paso de los días y los cambios climaticos internos nos llevaron a cerrar nuestras puertas y a tener que soportar los quiebres consecuentes.
Sin embargo, los sueños no mueren con facilidad, otros continuan con ellos cuando el cuerpo que los inició comienza a desgastarse.
Por ésta razón Puerto de Palabras sigue viva capeando nuevas tempestades, dando abrigo a todo aquel que lo búsque.
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